Una vida es un segundo,
cuando a través de tus ojos veo el mundo,
Perdido en el ritmo de tus pulsaciones,
me entrego a millones de pasiones.
Y de pronto!
Comparto tu aliento,
un breve momento
que es suficiente
para tatuar tu cara en mi mente
y mi voluntad poseer.
Abro los ojos,
tu ropa es mi cuerpo,
y una estampida de latidos,
invade el ambiente de momentos altivos.
Te respiro de nuevo,
y en mi cara un mechón de seda dorada,
Tu pelo!
Que pinta hacia mi pecho una dulce alborada,
que esta a punto de terminar.
Con tu despedida,
Un sin fin de fantasías y sensaciones,
sobresaltan el sentir de mis canciones,
cuando se que el momento
se acabo...
Alejo Muteta