Hay días en los que me es inevitable,
en los que aunque luche no puedo resistirme,
en los que el sentimiento, aunque ha pasado mucho tiempo, se siente igual que ayer...
No se si de esto se trata de crecer,
O es que existe en mi siempre un deseo,
de dejar la puerta entre abierta a ese pasado de presente agonizante, pero peligroso,
que susurra en mi mente realidades alternas que a gritos sordos dicen ojala...
Se ha dicho que detrás de toda creencia hay un deseo, que es quien le da su realidad y persistencia...años después entonces: persiste un vano deseo de aquel amor intenso que en espirales de "si hubiera", se aleja y se acerca alternando momentos de ansiedad, tristeza y buena voluntad...
de todo esto la única verdad es que de vez en cuando los latidos aun murmuran ojala...