A veces pienso en la vida del ayer
en el sufrimiento a mi mente infringido
por el cruel destino azaharoso el cual me
resulta engorroso recordar
siento furia de hablar con la gente
que finge no ser indiferente
a mi dolor aun latente, pero lo son
no dudo poco a poco haberme inadaptado
y haber protestado al desfile de antifaces
falaces que en sus frases esconden sus
fauces, que dia a dia preguntan por mi
y yo, aqui, pensando si alguien piensa,
siente y se interesa en la verdad dispersa,
en la historia, que comienza cada segundo
que veo pasar.